Los Talentos: Un Cuento Corto Para Niños

Hoy voy a ser el mejor día de mi vida. Con el cielo claro y azul, el sol brillante en mi cara, la hierba tocando mis pezuñas, la valle verde en el mar de flores debajo, y el himno de los pájaros en el aire, es la escena perfecta para mi gran momento. Yo estoy listo. Es el tiempo. Yo empiezo a correr con toda mi fuerza. Cada peso es un peso más cerca a mi momento de descubrimiento. Corrio y corrio y estoy apunto de saltar de la colina. -¡Para!- grita mi mamá. Yo obedezco. -¡¿Qué estás haciendo?!-
Me doy cuento de que posible eso no era mi mejor idea. -Solo quería volar, mamá.- yo admito.
-Juan, vacas no pueden volar.- ella grita.
Parece que esto es mi destino, pegado en el suelo con no talento. Solo quiero tener un talento como los otros animales. ¿Es mucho para pedir? Todo empezó cuando vi mi mejor amigo, Felipe, cantando en el arbolé.
Era un día glorioso. Sentía el sol en mi cara y cerré mis ojos, disfrutando la calidad, cuando oí el sonido de una canción tan bonito. Abrí mis ojos y miré alrededor, y por fin encontré a un pájaro rojo cantando en el arbolé.
-¿Felipe, eres tú?- yo llamé.
-¡Soy yo! Hola, Juan.- él respondió.
-¡No sabía qué puedes cantar como esto!- yo le dije.
-Sí, canto mucho. Es mi talento.- me dijo.
Yo continuaba en mi camino, pensando en lo que Felipe me dijo. Felipe podía cantar muy bonita, y era muy talentoso. Me doy cuento de que yo nunca pensaba en mis talentos. ¿Tengo un talento? Yo empecé a preguntarme. Yo debía ser capaz de hacer algo. Solo tenía que encontrarlo. Quizás Felipe podía ayudarme.
Yo regresé a Felipe y le pregunté sobre su talento. Él pensaba que todos podían cantar y que yo debería a tratar. Yo nunca cantaba en mi vida pero Felipe me daba un sentido de esperanza y yo decidía a tratar lo. Abrí mi boca y empecé a cantar. ¡Quizás eso era mi talento! Cantaba con toda mi fuerza con un voz grande. Cuándo yo cantaba, vi algunos caballos corriendo hacia nosotros con pelo elegante que fluía en el viento. Uno era mi amiga María. Ella paró cuando oí un sonido terrible.
-¡¿Qué estás haciendo?!- ella me preguntó.
-Estoy cantando.- le dije.
-Eso no es cantando.- ella me dijo. -¡Eso es un ruido terrible!
Yo suspiré y explicaba a María que estaba buscando mi talento. Yo debía ser capaz de hacer algo. Ella escuchaba con interés y sugirió que yo trataba a correr como ella. Yo corría y corría con toda mi fuerza. Corría con María. Sentía el viento contra mi piel, y pensaba que posible eso podía ser mi talento. -¡Más rápido!- gritó María. Ella corría con un veloz imposible a atener. Estaba respirando con dificultad, y no podía seguirle el ritmo de ella. Yo paré y decidí que no podía correr como los caballos.
Yo trataba a nadar con los patos, trataba a brincar como la rana, y trataba a hacer trucos como el perro, pero no podía a hacer nada. Felipe sugirió que yo trataba a volar como él, y en mi desesperación decidió a tratar lo, pero mi mamá me paré por buen razón.
Entonces estoy en esto momento. Soy un vaca sin talento. -¡No te rindas!- mis amigos dicen. -¡Eres muy talentoso!- Pero no puedo creer eso. No puedo hacer nada como los otros. Estoy en el borde de la colina pensando en lo que ocurrió. Mis amigos están atrás . Escucho el sonido de la canción de Felipe. Entonces escucho el ritmo de la rana saltadora. Escucho el sonido del viento contra el veloz de los caballos corriendo, las salpicaduras de agua de los patos nadadores, y el ladrido del perro. Toda produce un gran composición de música que no tiene comparación. Yo siento el ritmo y aunque de que no tengo talento, yo empiezo a mover mis pezuñas en alegría. Muevo mis pezuñas con el ritmo de la música, con toda mi fuerza, y empiezo a sentir una felicidad a diferencia de cualquier otra, en media de una tragedia de mi vida. -¡Juan!- mis amigos gritan. -¡Estás bailando!¡Eso es tu talento!- Me doy cuento de que si, estoy bailando, y que me hace feliz. Estoy feliz haciendo algo que me encanta con mis amigos que me quieren tanto, y me doy cuento de que es verdad- todos tienen talentos únicos y especial.

Sueño del futuro

Era un día muy largo. No había dormida la noche anterior porque tenía que escribir un ensayo de quince páginas. Era mi última clase del día y estaba en la clase de español y no podía quedarme despierta. Yo cerré los ojos por un minuto, pero cuando me levanté, era como algo extraño ocurrió y toda era diferente. Profesor Larochelle ya no estaba allí, y en el tablero estaba el mensaje “Bienvenidos a Texting 101”. Yo miré hacía mis compañeros y me di cuenta de que no reconocí a nadie. Ellos llevaban ropa muy llena de color y llevaban algo en sus cabezas con las letras iPhone 58. Estaba muy confundido por lo que veía. Después de esta clase extraña, yo salí de Combs y para mi sorpresa, Jefferson Square no ya no tenía hierba y ni árboles,sino que era una gran pista de baile. Muchos estudiantes estaban bailando con movimientos que no podía describir. Yo pensé, “¡Todo eso es loco! Debo estar soñando. Necesito despertarme con un café.” Yo fui a ir a mi carro para ir a Starbucks, pero cuando llegué a la calle, ¡descubrí que la calle estaba en el cielo! Me acerqué para ver esta tecnología fascinante pero estaba demasiado cerca y un carro me golpeó en la cabeza y me desmayé. “¿Bella? ¿Bella?” yo oí. “¿Bella, qué piensas sobre la historia de Rip Rip?” Yo abrí los ojos y vi que toda la clase me estaba mirando, y mi di cuenta de que toda era un sueño.

Análisis de Réquiem con tostadas

Réquiem con tostadas fue escrito por Mario Benedetti, un escritor uruguayo importante del siglo XX. En su obra no tenía miedo de explorar el tema fuerte de la violencia doméstica y el efecto en la familia, los esposos, y los niños. Es muy poderoso y motiva a la gente a hacer algo para afectar cambio en el mundo. Después de leerlo, el lector siente algo y no quiere que nadie más tenga la misma experiencia. Su obra es tan influyente gracias a los elementos del estilo de monólogo, el punto de vista de un niño, y el escenario.
Algo influyente entre “Réquiem con tostadas” es el estilo monólogo y el elemento del amante. En este estilo, todo lo que nosotros vimos es el cuento como él está hablando con otra persona, el amante, que recientemente conoció. Por eso, el narrador podía introducirse. Empezó con, “Sí, me llamo Eduardo. Usted me lo pregunta para entrar de algún modo en conversación, y eso puedo entenderlo. Pero usted hace mucho que me conoce, aunque de lejos. Como yo lo conozco a usted.” (Benedetti 84) Por el uso del estilo de monólogo, puede introducirse directamente, en lugar de necesitar conocer solamente por análisis de sus experiencias. En este estilo, podemos ver todo lo que el niño quería decirle al amante, pero también podemos ver un poco de lo que él amante sentía. “Ahora estoy seguro de que hice bien. Porque usted está llorando, y, ya que mamá está muerta, eso es algo así como un premio para ella, que no lloraba nunca.” (Benedetti 87) No sabemos lo que el amante pensó o dijo, pero sabemos que él lloró, y ese llanto tiene un voz fuerte.
Otro elemento muy poderoso es la perspectiva del niño en la historia. Este elemento influye nuestro punto de vista porque afecta lo que podemos ver. Muchas veces este estilo limita mucho nuestra perspectiva, pero en este caso, no limita mucho, y esa realidad afecta mucho. El niño dice,
“Bueno, yo tenía ganas de hablar con Ud., porque (no sé qué cara va a poner) usted fue importante para mí, sencillamente porque fue importante para mi mamá. Antes de que Ud. apareciera, yo había notada que cada vez estaba más deprimida, más apagada, más sola. Tal vez por eso fue que pude notar mejor la diferencia. Además, una noche llegó un poco tarde (aunque siempre mucho antes que papá) y me miró de una manera distinta, tan distinta, tan distinta que yo me di cuento de que algo sucedía. Como si por primera vez se enterara de que yo era capaz de comprenderla. Me abrazó fuerte, como vergüenza, y después me sonrió. ¿Usted se acuerda de su sonrisa? Yo sí me acuerdo.” (Benedetti 86)
Esta cita muestra que aunque es del punto de vista del niño, él entendió todo lo qué pasó y estaba de acuerdo con esto. Su situación era tan mala que podía estar feliz que su mamá tuviera un amante porque era la única cosa feliz en su vida. La comprensión del niño también muestra que él perdió su inocencia en su situación de violencia doméstica. También el niño dice,
“En los últimos tiempos todavía era peor, porque también se emborrachaba de día y ni siquiera nos dejaba ese respiro. Estoy seguro de que los vecinos escuchaban todos los gritos, pero nadie decía nada, claro, porque papá es un hombre grandote y le tenían miedo. También yo le tenía miedo, no por mí y por Mirta, sino especialmente por mamá. A veces yo no iba a la escuela, no para hacer la rabona, sino para quedarme rondado la casa, ya que temía que el Viejo llegara durante el día, más borracho que costumbre, y la moliera a golpes.” (Benedetti 86)
Los detalles vívidos y la comprensión del niño afecta el lector mucho. Es sorprendido y horrible que el niño sabe tantos detalles de un situación de esto. El hecho que el escritor puede escribir del punto de vista de un niño y todavía incluir tantos detalles es alarmante y es muy efectivo para hace enojar el lector.
Algo más que afecta la historia es la escena de la historia y el título. Los dos tienen mucha importancia y simbolismo en el cuento. “Por eso, hace un rato, cuando usted se me acercó y me invitó a tomar un capuchino con tostadas, aquí, en el mismo café donde se citaba con ella, yo sentía que tenía que contarle todo esto.” (Benedetti 87) La escena es importante porque un café es usualmente un lugar de adultos y representa la pérdida de su inocencia. Su situación forzó a él a hacerse maduro tan temprano en su vida, algo injusto para un niño a experimentar. El escenario del café es un representación simbólico de esta idea. También podemos ver en el título, “Réquiem con tostadas”. Es un título interesante, porque usualmente un réquiem y tostadas son cosas tan diferente y separados, pero los dos son cosas que un niño no debe conocer tan bien como él en la historia. Otra vez, el título alude a la escena del café y la significación de este personaje estando en este lugar. Muchas veces un café es un lugar donde adultos reunirse en citas para hablar de asuntos serios de negocio o de vida. Por el uso del ubicación del café, provoca emoción en el lector y sentirse mal por el niño y enojado con su padre por creando esta situación.
En “Réquiem con tostadas”, el escrito de Benedetti es tan influyendo por el uso del estilo monólogo, la perspectiva de un niño, y la escena del café. Todos estos elementos contribuye del gran sentido fuerte que el autor provoca sinceramente entre los lectores. Estos son muy importantes para producir tan emoción. Después de leer, el lector se mueve y está despertado de la realidad de la violencia doméstica, y no quiere que nadie más tenga la misma experiencia. Esto es el efecto que Benedetti logra muy eficazmente. Los decisiones de usar estos elementos son los que permitir a él a cumplir la meta de contar esta historia.

Análisis de “Réquiem con tostadas” Borrador 1

“Réquiem con tostadas” fue escrito por Mario Benedetti, un escritor uruguayo importante del siglo XX. En su obra no tenía miedo de explorar la tema fuerte de la violencia doméstica y la afecta entre la familia, los esposos, y los niños. Es muy poderoso y motiva a la gente a hacer algo para hacer cambia en el mundo. Después de leer, sientes algo y no quieres que nadie más tenga la misma experiencia. Su obra es tan influyendo gracias a los elementos del estilo de monólogo, el punto de vista de un niño, y el escenario.
Algo influyendo entre Réquiem con tostadas es el estilo monólogo y el elemento del amante. En este estilo, todo que nosotros vimos es la cuento como él está hablando con otra persona, el amante, que recientemente conoció. Por eso, el narrador podía introducir si mismo. Empezó con, “Sí, me llamo Eduardo. Usted me lo pregunta para entrar de algún modo en conversación, y eso puedo entenderlo. Pero usted hace mucho que me conoce, aunque de lejos. Como yo lo conozco a usted.” (Benedetti 84) Por el uso del estilo monólogo, puede introducir directamente, en lugar de necesitar conocer solamente por análisis de sus experiencias. En este estilo, podemos ver toda que el niño quería decir al amante, pero también podemos ver poco lo que él amante se sentía. “Ahora estoy seguro de que hice bien. Porque usted está llorando, y, ya que mamá está muerta, eso es algo así como un premio para ella, que no lloraba nunca.” (Benedetti 87) No sabemos lo que el amante pensó o dijo, pero conocimos que él lloró, y esa llora tiene un voz fuerte.
Otro elemento muy poderoso es el perspectiva del niño entre la historia. Este elemento influye nuestra vista porque afecta lo que podemos ver. Muchas veces este estilo límite mucho nuestro visto, pero en este caso, no límite mucho, y esa realidad afecta mucho.
“Bueno, yo tenía ganas de hablar con Ud., porque (no sé qué cara va a poner) usted fue importante para mí, sencillamente porque fue importante para mi mamá. Antes de que Ud. apareciera, yo había notada que cada vez estaba más deprimida, más apagada, más sola. Tal vez por eso fue que pude notar mejor la diferencia. Además, una noche llegó un poco tarde (aunque siempre mucho antes que papá) y me miró de una manera distinta, tan distinta, tan distinta que yo me di cuento de que algo sucedía. Como si por primera vez se enterara de que yo era capaz de comprenderla. Me abrazó fuerte, como vergüenza, y después me sonrió. ¿Usted se acuerda de su sonrisa? Yo sí me acuerdo.” (Benedetti 86)
Esta cita muestra que aunque de estar del punto de vista del niño, él entendió todo qué pasó y estaba de acuerdo con esto. Su situación era tan malo que podía estar feliz que su mamá tenía un amante porque era el única cosa feliz en su vida. El comprensión del niño también muestra que él perdió su inocencia en su situación de violencia doméstica.
Algo más que afecta la historia es la escena de la historia y el título. Los dos tienen mucha importancia y simbolismo en la cuenta. “Por eso, hace un rato, cuando usted se me acercó y me invitó a tomar un capuchino con tostadas, aquí, en el mismo café donde se citaba con ella, yo sentía que tenía que contarle todo esto” (Benedetti 87) La escena es importante porque un café es usualmente un lugar de adultos y representa la pérdida de su inocencia.

Introducción de Ensayo #2

Réquiem con tostadas fue escrito por Mario Benedetti, un escritor uruguayo importante del siglo XX. En su obra no tenía miedo de explorar la tema fuerte de la violencia doméstica y la afecta entre la familia, los esposos, y los niños. Es muy poderoso y motiva a la gente a hacer algo para hacer cambia en el mundo. Después de leer, sientes algo y no quieres que nadie más tenga la misma experiencia. Su obra es tan influyendo gracias a los elementos del estilo de monólogo, el función del amante, y el uso de la escena retrospectiva.

Querido Ex Novio

Querido novio,
Querido EX novio,

Creo que es muy bueno que nosotros rompamos nuestra relación. Tú tienes un carácter muy feo, no eres honesto, y todo lo que dices es falso. Creo que eres una persona falsa y quizás yo nunca conocía tu persona verdadera. Ahora sé que no eres serio. Ahora sé que juegas con tus relaciones, pero yo no soy una juguete. Sobre todo, tengo que confesar algo más que yo sé ahora. Tú me engañaste con otra. Ya no es tu secreto porque la verdad siempre sale. No te puedo dar una segunda oportunidad porque tú no aprendes. Siempre haces los mismos errores. Entonces tengo que ir. Espero que tú cambies y que no trates a sus novias futuras como me trataste, y espero que aprendas de tus errores.

Adiós y chao,

Bella

Fantasmas del Pasado

Estoy en un lugar
Al que solíamos ir
Todas las emociones
Que puedo sentir
Las memorias
Inundan mis pensamientos
Todos los detalles
De estos momentos

Como una película
Siempre debo ver
Las escenas de nuestras vidas-
Que no puedo perder.
Hay memorias buenas,
Y algunas malas,
Arrepentimientos
Que duelen como balas.

Porque hoy sé
Como eres en realidad.
Mentiras cubrían
Tu carácter en verdad.
Hoy me arrepiento
Los días qué pasé contigo.
Porque no apreciabas el tiempo
Que estabas conmigo.

Como fantasmas,
Las memorias del pasado
Me atormentan
Y aparecen en cada lado.

Cuando tú estarás en los lugares a que nosotros íbamos juntos
Espero que pienses en mí,
Porque no es justo que el dolor no te afecte
Porque el dolor es de ti.

Decido que no voy a pensar en ti
No más,
Porque no vale
Perder mi paz.

Tengo arrepentimientos del pasado
Pero no puedo volver atrás.
Sólo puedo aprender
Para que no ocurra más.

Análisis de La I Latina

La I Latina fue escrito por el venezolano José Rafael Pocaterra, y es una historia sobre un niño joven y sus primeras experiencias de escuela. Pero algo que es significa en la historia es que incluye tema de muerte y la comprensión de los niños sobre eso. La escritura de Pocaterra tiene el poder de conmover a sus lectores. Al leerlo, el lector puede sentir las emociones de los personajes y ver lo que ellos veían y sentían. El cuento tiene tan poder y movimiento porque tiene los elementos del uso de primera persona en el punto de vista de un niño, el uso de los cambios de las escenas, y por los diálogos.

Un elemento muy poderoso de la historia es el uso de primera persona y el punto de vista de un niño. Un ejemplo del efecto es en la descripción de los estudiantes. “Tomé amor a mi escuela y mis condiscípulos: tres chiquillas feúcas, de pelito azafranado y medias listadas, un gordinflón que se hurgaba la nariz y nos punzaba con el agudo lápiz de pizarra; otro niño flaco, triste, ojerudo, con un pañuelo y unas hojas siempre al cullo y oliendo a aceite…” (Pocaterra 3) En este párrafo, el niño es muy descriptivo con su descripción de sus condiscípulos. Usa palabras como “gordinflón”, “flaco”, “triste”, y “ojerudo.” Porque es un niño inocente, no tienen filtros y describe como ellos son con mucha honestidad. Otro ejemplo del efecto es cuando dice, “Ayer tarde oí decir a mi abuela que no le gustaba nada esa tos… No sé de quién hablaba.” (Pocaterra 4) El niño en la historia no sabía que la señorita estaba muriendo y entonces nosotros no sabíamos tampoco. Solo podemos ver lo qué pasó desde el punto de vista del niño. Es como si estuviéramos en el lugar de él. Lo que él veía, nosotros veíamos, y lo que él sentía, nosotros sentíamos, y es como si nosotros somos en la historia también.

Otro elemento que usó en la historia es los transiciones por el uso de los cambios de las escenas con las estrellas entre los párrafos. Por ejemplo,
“Me han vestido de negro y mi abuelita me ha llevado a la casa mortuoria….
De tiempo en tiempo de suena y dice en alta voz:
-¡Está como dormida!
***
Después del entierro, esa noche, he tenido miedo. No he querido irme a dormir. La abuelita ha tratado de distraerme contando lindas historietas de su juventud. Pero la idea de la muerte está clavada, tenazmente, en mi cerebro.” (Pocaterra 5)
Con el uso de los cambios de escenas en la historia, puede hacer un buen transición entre las escenas. Lleva a nosotros de el funeral en la casa mortuoria a la casa del niño esa noche. Con los estrellas puede mover ubicaciones y horas rápidamente y suavemente. Por otro ejemplo,
“Al regreso, pálida, fatigada, quejábase la Señorita de dolor de cabeza; suspendía las lecciones, permaneciendo absorta largos espacios, con la mirada perdida en una niebla de lágrimas…
Después hacía un gesto brusco, abría el libro en sus rodillas y comenzaba a señalar la lectura con una voz donde parecían gemir todas las resignaciones de este mundo.
***
Hace quince días que no hay escuela. La Señorita está muy enferma. De casa han estado allá dos o tres veces. Ayer tarde oí decir a mi abuela que no le gustaba nada esa tos… No sé de quién hablaba.
***
La Señorita murió esta mañana a las seis…” (Pocaterra 4)
En esta cita, el autor escribí sobre mucho en un espacio pequeño, aunque de ocurrió en más tiempo en realidad. Por eso, puede hacer el punto más rápido porque no necesita incluir todas las detalles entre las escenas que no importa mucha. Solo incluye los detalles importantes. También puede representar el rapidez en que los eventos parecían a ocurrir para el niño.

Un otro elemento importante es el uso de diálogo. En el comienzo de la historia la mamá y la abuela hablaban sobre el niño que iba a empezar la escuela.
“¡No, no era posible! andando ya en siete años y burrito, burrito.
-¡Nada! ¡Nada!- dijo mi abuelita-. A ponerlo en la escuela.” (Pocaterra 2)
En esta sección podemos ver exactamente lo que los personajes decían. Es importante porque el resto de la historia es del punto de vista del niño, pero en los diálogos, podemos ver un poco de cómo los otros personajes sentían entre lo que decían. En este ejemplo podemos saber que la mamá no podía creer que su niño tiene siete años y no querían que él crecía, y probablemente nosotros hemos oído nuestras mamás diciendo lo mismo. Inmediatamente podemos relacionarnos con él. Pero, por el otro lado, nosotros todos tenemos hijos o hermanos o primos pequeños que crecen muy rápidamente y podemos relacionarnos con el punto de vista de la mamá también. En el fin de la historia hay un otro diálogo que ocurrió después del funeral.
“De pronto, la interrumpo para preguntarle:
-¿Sufrirá también ahora?
-No -responde, comprendiendo de quién le hablo-, la Señorita no sufre ahora.
Y poniendo en mí aquellos ojos de paloma, aquel dulce mirar inolvidable, añade:
-¡Bienaventurados los mansos y humildes de corazón porque ellos verán a Dios!” (Pocaterra 5)
En esta sección podemos ver la inocencia y tristeza de el niño, pero también podemos ver la sabiduría de la abuela sin el filtro del niño. Es posible que el niño no haya podido entender todo en el momento y no podía poner lo que ella dice en sus propias palabras, pero para nosotros es una imagen de esperanza, y podemos sentir eso porque el autor usó el diálogo aquí. Los diálogos tienen mucha influencia porque podemos ver lo que pasó en verdad y sin filtros.

En conclusión el cuento es influyente porque José Rafael Pocaterra usó las técnicas del uso de primera persona en el punto de vista de un niño, el uso de transiciones a escenas diferentes, y por el uso de los diálogos. Con esos elementos la historia es muy poderosa y puede conmover el lector. El lector puede ver, sentir, y escuchar lo que él narrador podía, y es como si estuviéramos en los zapatos del niño.

La Orientación de Mary Washington

Un sábado en la primavera pasada, yo fui a un evento de orientación para Mary Washington. Estaba en la escuela secundaria y en este punto no sabía adónde quería ir para colegio. No quería ir a Mary Washington porque vivía en Fredericksburg y era muy cerca, pero decidí que por lo menos podía mirarla. Empezaba el evento en Dodd Auditorium. Había muchos estudiantes y padres que yo nunca había visto. Solo conocía a mi amiga que se llamaba Kassie, y nuestros padres. Cuando llegamos a Dodd, ellos nos dieron un paquete de información y instrucciones. En el frente del paquete había una etiqueta con nuestros nombres, nuestras escuelas secundarias, y el nombre de una clase que íbamos a asistir ese día. En mi paquete, había mi nombre, Isabella Conrad, mi escuela secundaria, Chancellor High School, y el nombre de una clase de estadísticas. Yo estaba en pánico porque odiaba las matemáticas. No quería ir a ninguna clase de matemáticas especialmente en un sábado. Yo le dije eso a mi amiga Kassie y ella tenía una buena idea. Porque ella tenía una clase de inglés y yo odiaba las matemáticas, podíamos intercambiar nombres para el día. Creía que esa era una buena solución para mi problema, y entonces nosotros intercambiamos nuestros paquetes y nuestras etiquetas de nombres. Entonces salimos para ir a nuestras clases diferentes. Cuando estaba en el camino a la clase, yo me di cuenta de un defecto de nuestro plan. Mi etiqueta de nombre decía, “Kassie Phillips, Riverbend High School,” pero estaba llevando una camiseta de Chancellor High School. Cuando me di cuenta, yo envié una mensaje a Kassie para decirle eso, y ella respondío, “Bella, estoy llevando una camiseta de Riverbend High School.” Entonces estábamos más nerviosas de que alguien fuera a darse cuenta también e iba a parar nuestro plan. Yo iba a la clase de inglés y me presenté como Kassie, y ella iba a la clase de estadísticas y se presentó como Bella. A pesar de nuestras camisetas y el daño del plan, el día era exitoso y nadie se dio cuenta de que yo no realmente era Kassie.

Borrador del Ensayo de “La I Latina”

La I Latina fue escritor por José Rafael Pocaterra, y es una historia sobre un niño joven y sus primeras experiencias de escuela. Pero algo que es significante en la historia es que incluye la tema de muerte y la comprensión de los niños sobre eso. Pocaterra hizo un buen trabajo con su escrito porque tiene el poder de mover sus lectores. Cuando leyendo, el lector puede sentir los emociones de los personajes y ver lo que ellos veían. El escrito tiene tan poder y movimiento porque tiene los elementos del uso de primera persona, los descripciones y imágenes, y por los diálogos y elección de palabras.

Un elemento muy poderoso de la historia es el uso de primera persona y el punto de visto de un niño. Un ejemplo de el efecto es en el descripción de los estudiantes. “Tomé amor a mi escuela y mis condiscípulos: tres chiquillas feúcas, de pelito azafranado y medias listadas, un gordinflón que se hurgaba la nariz y nos punzaba con el agudo lápiz de pizarra; otro niño flaco, triste, ojerudo, con un pañuelo y unas hojas siempre al cuelo y oliendo a aceite…” (Pocaterra 3) En este párrafo, el niño es muy descriptivo con su descripción de sus condiscípulos. Usa palabras como “gordinflón”, “flaco”, “triste”, y “ojerudo.” Porque es un niño inocente, no tienen filtros y describe como ellos son con mucho honestidad. Otro ejemplo del efecto es cuando dice, “Ayer tarde oí decir a mi abuela que no le gustaba nada esa tos… No sé de quien hablaba.” (Pocaterra 4) El niño en la historia no sabía que la señorita estaba muriendo y entonces nosotros no sabían también. Solo podemos ver lo qué pasó entre el punto de visto del niño. Es como estamos en el lugar de él. Lo que él veía, nosotros vimos, y lo que él sentía, nosotros sentimos, y es como nosotros somos en la historia también.

Otro elemento importante es el uso de diálogo.
“¡No, no era posible! andando ya en siete años y burrito, burrito.
-¡Nada! ¡Nada!- dijo mi abuelita-. A ponerlo en la escuela.” (Pocaterra 2)
En esta sección podemos ver exactamente lo que los personajes decían. Es importante porque el resto de la historia es del punto de vista del niño, pero en los diálogos, podemos ver un poco de cómo los otros personajes sentían entre lo que decían. En este ejemplo podemos saber que la mamá no podía creer que su niño tiene siete años y no querían que él crecía, y probablemente nosotros hemos oído nuestros mamás diciendo lo mismo. Inmediatamente podemos relacionarse con él. Pero por el otro lado nosotros todos tienen hijos o hermanos o primos pequeños que crece muy rápido y podemos relacionarse con el punto de vista de la mamá también. En el fin de la historia hay un otro diálogo. “De pronto, la interrumpo para preguntarle:
-¿Sufrirá también ahora?
-No -responde, comprendiendo de quién le hablo-, la Señorita no sufre ahora.
Y poniendo en mí aquellos ojos de paloma, aquel dulce mirar inolvidable, añade:
-¡Bienaventurados los mansos y humildes de corazón porque ellos verán a Dios!” (Pocaterra 5)
En esta sección podemos ver la inocencia y tristeza de el niño, pero también podemos ver la sabiduría de la abuelo sin el filtro del niño. Posible que el niño no podía entender todo en el momento y no podía poner lo que ella dice en sus propias palabras, pero para nosotros es una imagen de esperanza, y podemos sentir eso porque el autor usó el diálogo aquí. Los diálogos tienen mucha influencia porque podemos ver lo que pasó en verdad y sin filtros.

En conclusión la historia es influyente porque José Rafael Pocaterra usó los técnicos del uso de primera persona en el punto de vista de un niño, y por el uso de los diálogos. Con esos elementos la historia es muy poderosa y puede mover el lector. El lector puede ver, sentir, y escuchar lo que él narrador podía, y es como estamos en los zapatos del niño.

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